analisis de las causas de los accidentes

 

ANALISIS DE LAS CAUSAS DE LOS ACCIDENTES

Distracciones:  Este factor, del que poco se habla está presente en el 30% de los accidentes, y es más común de lo que parece a simple vista. Las distracciones son maniobras breves y sencillas que apartan al conductor por instantes del manejo concentrado y atento. A pesar de lo breve de esos instantes, el vehículo recorre en ese lapso muchos metros en los cuales puede encontrarse con distintas situaciones siniestrales que, en condiciones de atención normal, serían fácilmente evitables.

Las maniobras más peligrosas son:

  • Utilizar un teléfono celular
  • Encender un cigarrillo
  • Ojear un mapa
  • Tomar líquidos
  • Manipular la radio

Sacar un objeto de la guantera o buscar algo que se ha caído en el piso.
En condiciones normales el conductor tiene el total control sobre lo que pasa en el camino. Se halla atento a todo lo que lo rodea (carteles, peatones, otros vehículos, cambios en la superficie del camino, etc.) y puede fácilmente corregir su trayectoria o velocidad para evitar el contacto con otros vehículos o cualquier otro obstáculo. Pero en los instantes de distracción pierde el contacto visual y por lo tanto ese control que tenía. Recordemos que la vista ocupa casi un 90% de la fuente de información en el manejo.

El teléfono celular

El cada vez mas extenso uso de teléfonos celulares esconde un potencial enorme de accidentes ya hacerlo mientras se maneja potencia entre 4 y 9 veces el riesgo de accidentes. No solo se distrae en el momento de atender la llamada o marcar el número sino que la conversación misma conlleva una distracción y falta de atención enorme que no es considerada demasiado. La conversación tiene una carga emocional que hace que el conductor se involucre de tal forma en ella que modifica su estilo de manejo, baja en promedio un 12% la velocidad, no ve el 50% de las señales, desvía la trayectoria sin respetar distancias de seguridad, pierde la noción

 del entorno en forma importante.
Estos efectos también fueron observados en teléfonos "manos libres". Especialistas en seguridad vial de todo el mundo han comenzado a cuestionar seriamente esta tecnología.

  • Conductor alcoholizado: se ha comprobado que el 40% de los accidentes que producen víctimas fatales o incapacidades severas ha sido responsabilidad de conductores que presentaban grados de alcoholemia superiores a los admitidos. Además se ha constatado que el consumo de alcohol ha encontrado especial difusión entre los jóvenes, lo cual explica que el 78% de los conductores que registran una cantidad de alcohol superior a la admitida por el manejo sean menores de 24 años

 En la Argentina, se considera alcoholizado al que presenta una concentración  de 0,5grs de alcohol por litro de sangre.
El alcohol produce un retardo en las reacciones y sueño cuando la concentración es suave. Cuando la intoxicacion es mayor, lleva al conductor a realizar maniobras y reacciones peligrosas que amenazan seriamente a todos los que lo rodean y a él mismo.
Se deben generar campañas agresivas destinadas a bajar el consumo de alcohol, al menos cuando se conduce, pero superlativamente se deben ejercer fuertes controles que sancionen severamente a quienes trabajan manejando vehículos en estado de ebriedad.
Además de la producción del accidente, el consumo de alcohol, aumenta el riesgo de mortalidad o de lesiones graves acaecidas como consecuencia, y limita la capacidad de la víctima para salir del vehículo .

Los estudios demuestran que la mitad de los conductores lesionados mortalmente tienen elevada concentración de alcohol en sangre, y la mayor incidencia se da entre los 20 y 34 años de edad.
Es de destacar que el 20% de accidentes automovilísticos está asociado a consumo de otras drogas psicolépticas, concomitantes o no con el de bebidas alcohólicas .

  • No utilizar la protección del ocupante: (Cinturón de seguridad, casco protector, asiento especial con cinturones para niños, etc.)

El uso de  sistemas de protección de los ocupantes, reduce el riesgo de lesiones en un 50%. La mortalidad se reduce en un 40 - 50%, y cuando hay lesiones, en los que usaron cinturones de seguridad, las mismas son menos graves.  Los asientos de seguridad para niños también ocupan un importante papel. Reducen la probabilidad de mortalidad en un 70%. Los niños no sujetados tienen 10 veces más probabilidades de sufrir lesiones fatales .
El uso de cascos de seguridad  en motociclistas, ciclistas, y sus acompañantes, reducen la incidencia de lesiones en la cabeza (cerebrales) en un 75%, y la probabilidad de muerte en un 30%.

  • Velocidad excesiva: la velocidad como causa de accidentes, provoca mayor incidencia y gravedad siniestral en rutas que en zonas urbanas, lo cual es lógico, pues en estas últimas la velocidad a que se circula es menor.

Dos son las infracciones que se cometen

  • No respetar los límites de velocidad máxima
  • ¡Error!Marcador no definido.Circular a velocidad peligrosa o excesiva para lo que exijan las condiciones existentes .

 

El conductor debe no solo respetar los límites máximos establecidos, sino ajustar además la velocidad de su vehículo a la que impongan las distintas y cambiantes situaciones del tráfico que se le van presentando a lo largo del recorrido.
El hecho de circular a una velocidad limitada, es decir, respetando los límites establecidos, no quiere decir que se haga a una velocidad segura. Será en todo caso una velocidad adecuada y segura la que resulte de amoldar la marcha del vehículo a las condiciones existentes, las cuales pueden imponer una velocidad inferior a la fijada para la vía de circulación.
A mayor velocidad mayor será el riesgo de accidente, porque se reducen las capacidades de respuesta del tándem conductor-vehículo, y aumentan las exigencias. En efecto, a mayor velocidad:

  • Mayor será la distancia de reacción.
  • Mayor la distancia de frenado.
  • Mayor la distancia o intervalo de seguridad.
  • Mayor la anticipación con que hay que prever las maniobras y situaciones del tráfico.

El vehículo en movimiento acumula una energía cinética, que está en función de la masa y de la velocidad. De tal forma que:

  • Si la velocidad se multiplica por dos, la energía cinética se multiplica por cuatro.
  • Si se multiplica por tres, la energía cinética se multiplica por nueve y así sucesivamente.

 

Cuanto mayor sea la velocidad  con que se circula, más energía cinética acumula el vehículo. Para detenerlo es preciso eliminar esa energía cinética, lo que se hace con los frenos. Pero, si en lugar de frenar se choca contra un objeto rígido, por ejemplo, contra un árbol, esa energía acumulada desaparece en fracciones de segundo, y la violencia del choque y los daños causados dependerán de la velocidad que se llevaba.

  •  No respetar la distancia de seguridad entre vehículos: esta circunstancia y la gravedad del hecho siniestral se halla muy asociada a la condición precedente. En efecto, de la distancia de seguridad y de la velocidad que se llevaba dependerá la intensidad de un choque, e influirán las mismas variables:
  • tiempo de reacción
  • distancia de frenado
  • distancia de detención
  • tiempo de seguridad
  • tiempo de reacción:   ya nos hemos referido a él, al tratar los factores humanos condicionantes de accidente. Es conveniente que volvamos allí y reveamos el apartado.

Continuando, diremos que es el tiempo que transcurre desde que el conductor ve el obstáculo hasta que reacciona y decide lo que debe hacer. En tanto, el vehículo continúa avanzando y recorre una distancia, calculada en metros, tanto mayor cuanto mayor sea la velocidad. Esa distancia se denomina: distancia de reacción.

 

Aunque parezca que ante un obstáculo se reacciona de manera instintiva y automática, siempre transcurre un tiempo de reacción que, en la mayoría de las personas, es de aproximadamente un segundo .

El tiempo y, por consiguiente, la distancia de reacción:

  • Varía de una personas a otra, ya que hay conductores más lentos de reflejos que otros.
  • Varía en una misma persona, según el estado en que se encuentre.

Recuérdese que la fatiga, el sueño, el cansancio, el alcohol, las comidas copiosas, la falta de atención, el calor, el exceso de calefacción en el vehículo, algunos medicamentos, etc., prolongan el tiempo de reacción más allá de lo normal.

  • distancia de frenado:  es la distancia recorrida por el vehículo desde que el conductor acciona el freno hasta que queda totalmente detenido.
  • distancia de detención:  También llamada "distancia de parada técnica", es la distancia que recorre el vehículo desde que el conductor percibe la señal o el obstáculo hasta que queda detenido.

Es decir, es la suma de la distancia de reacción y la distancia de frenado
Las distancias de frenado y detención  dependen, además, de los siguientes factores:

  • De la velocidad a la que se circule.
  • Del estado de los frenos del vehículo.
  • Del estado de los neumáticos y la suspensión.
  • Del estado y configuración de la calzada.
  • De la calidad y tipo del pavimento.
  • De las condiciones meteorológicas.
De la pericia del conductor.
  • distancia de seguridad: siempre se debe guardar con el vehículo que precede una distancia de seguridad tal que, en el caso de que su conductor frene bruscamente, permita disponer de tiempo y espacio suficientes para reaccionar, frenar y evitar la colisión por alcance.

Esta distancia nunca podrá ser inferior ni similar a la que correspondería a la distancia recorrida en el tiempo de reacción pues sería insuficiente y sumamente peligroso. Por tanto el intervalo de seguridad debe ser, al menos, el doble de la distancia de reacción en situaciones de normalidad.
Es preciso aún aumentar esa distancia o intervalo cuando influyeren los mismos factores que alteran la distancia de frenado y detención,  y que se mencionaron precedentemente.
Calculado el tiempo de reacción estandard en 1 (un) segundo, por tanto el tiempo de seguridad deberá ser al menos de 2 (dos) segundos.

Falta de mantenimiento en el vehículo:  De las condiciones técnicas y mecánicas de un vehículo depende la seguridad del conductor y los riesgos de siniestros que éste pueda cometer. Una dirección que no responde, frenos que fallan cuando “no pueden fallar”, neumáticos gastados que derrapan sin adherirse al pavimento, un motor que “se queda” cuando de ese  impulso dependía esquivar un obstáculo y salvar el desastre, luces que no iluminaron, espejos retrovisores internos y laterales que no fueron repuestos, en fin, la crónica diaria nos da cuenta de absurdos previsibles y que significan vidas que se pierden repetidamente. Debiera cumplirse y no se cumple, un estricto control anual del parque automotor, retirando definitivamente de circulación autos vetustos que aún osadamente suelen conducir jóvenes y adultos negligentes y desaprensivos de los riesgos a que se exponen y exponen a toda la comunidad.
  • Obligar asimismo a los conductores a mantener sus vehículos en perfectas condiciones mecánicas, técnicas y de equipamiento, punibles en caso de violación, no con multas pecuniarias sino con el retiro del vehículo de circulación y cancelación temporaria o definitiva del permiso de conducir.
  • OTROS FACTORES HUMANOS: (conductor con sueño, imprudente, en condiciones emocionales no aptas para conducir, con falta de aprecio por su vida y la de los demás, con falta de respeto y/o desconocimiento de las normas de tránsito.


 


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