el tabaquismo y la ventilacion pulmonar

 

EL TABAQUISMO Y LA VENTILACION PULMONAR


 

La mayoría de quienes han participado en actividades físicas y deportes están familiarizados con la frase: "El hábito de fumar quita el aliento".  Esta afirmación es en cierta medida correcta.  El hábito crónico de fumar origina, entre otras cosas, un aumento de la resistencia de las vías respiratorias, tomando más difícil desplazar el aire hacia el interior de los pulmones y hacia afuera.  En otras palabras, los músculos respiratorios (el diafragma, los intercostales, los escalenos, los esternocleidomastoideos y los abdominales) deben trabajar en forma más intensa para que los pulmones ventilen un volumen dado de aire, lo cual significa que a su vez, los músculos, respiratorios requerirán más oxígeno, dejando de este modo una menor proporción para los músculos estriados que realizan el trabajo.


Durante un ejercicio intenso la resistencia de las vías respiratorias en los fumadores crónicos puede llegar a duplicar la de quienes no fuman.  Obsérvese que las personas que no fuman durante 24 horas antes del ejercicio reducen la resistencia de sus vías respiratorias, pero ésta continúa siendo mucho mayor que la de los no fumadores.  En este sentido, se debe mencionar que en estudios en los cuales se impuso experimentalmente una resistencia respiratoria que se acerca a la de los fumadores crónicos durante un ejercicio de resistencia, se redujeron significativamente la ventilación pulmonar, el consumo máximo de oxígeno y el período de resistencia.  Están justificadas las siguientes conclusiones con respecto al hábito de fumar y al rendimiento en los deportes:

El aumento de resistencia de ventilación causado por el hábito crónico de fumar puede conducir a significativas reducciones de la cantidad de oxígeno disponible para los músculos que trabajan.  Como consecuencia, se pueden reducir de una manera significativa el rendimiento de resistencia, la ventilación pulmonar y el consumo máximo de oxígeno.
Reducir en forma evidente una parte del aumento de resistencia a la ventilación absteniéndose de fumar 24 horas antes de la actuación.  Por consiguiente, los atletas de resistencia que no pueden o no quieren "dar un puntapié al hábito" pueden mejorar su rendimiento no fumando el día de la competencia.

TABAQUISMO Y OXIHEMOGLOBINA

Anteriormente se mencionó el efecto del hábito de fumar sobre la resistencia de las vías respiratorias. El hábito de fumar, afecta también la cantidad de oxígeno que puede transportar la hemoglobina.  Uno de los subproducto del humo de un cigarrillo encendido es el monóxido de carbono (CO).  Este último presenta una afinidad mucho mayor con la Hb que con el oxígeno.  En consecuencia, cuando están presentes tanto el CO como el 02 tal como ocurre cuando un fumador inhala aire después de inspirar una bocanada de humo, el monóxido de carbono se combina con la Hb con mayor rapidez, lo cual es cierto aunque sólo esté presente en calidad de vestigios.  Una vez que se ha combinado el monóxido de carbono con la Hb, no se puede formar oxihemogiobina, porque el monóxido de carbono se combina con la misma unidad química deHb (hem) que se vincularía comúnmente con el Oxígeno.  Como resultado, se reduce la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre.  En los fumadores crónicos que fuman mucho la reducción puede ascender hasta un 10%.

 


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