• >Piel
  • >Inicio
anatomia de la piel

ANATOMIA DE LA PIEL

 

GENERALIDADES: La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y representa un espejo que refleja muchas veces el estado de salud de una persona. La anatomía de la piel como también su fisiología, demuestran su capacidad de realizar múltiples funciones necesarias para la salud, entre las cuales se encuentran: 1) la regulación de la temperatura corporal, 2) Impedir la pérdida excesiva del agua, 3) Proteger al organismo de agentes externos y 4) Eliminar las toxinas.
En la anatomía de la piel a nivel microscópico, se puede observar una estructura dividida en 3 capas de células que tienen características y funciones diferentes, las cuales se describen a continuación:

HIPODERMIS: también llamada tejido celular subcutáneo, es la capa más profunda de la piel y está constituida por vasos sanguíneos, células adiposas que funcionan como aislante térmico siendo responsables del relieve de la superficie corporal.

DERMIS: Según lo que enseña la anatomía de la piel, la dermis es la capa de células que está entre la hipodermis (más profunda) y la epidermis (superficial). Estas células tienen como función el entramado que sostiene la capa más superficial y también la nutrición de las demás células de la piel. En esta capa existen fibras de colágeno, elastina y gel coloidal, que dan firmeza, elasticidad y el equilibrio a la piel. En ella también se encuentran las glándulas sebáceas, productoras del sebo que forma parte de la emulsión natural que protege la superficie corporal de la agresión del medio ambiente y por ende evita su deshidratación. En la sustancia denominada gel coloidal (semejante a una gelatina), están inmersos elementos responsables de la firmeza, elasticidad y equilibrio

cutáneos. Estos son: el folículo piloso (estructura donde nacen los vellos o cabellos), las glándulas sebáceas (producen la secreción sebácea), las glándulas sudoríparas ( segregan agua en forma de sudor), y vasos sanguíneos responsables de la oxigenación y la nutrición de las células cutáneas como también de la eliminación de toxinas e impurezas de las mismas, fibras de colágeno y elastina, que presentan un entramado como una tela, dando firmeza y elasticidad a la piel, terminaciones nerviosas, que contienen receptores sensitivos al tacto, dolor y calor-frío, y finalmente los fibroblastos, que son células responsables de la producción de colágeno, elastina y sustancias que componen el llamado gel coloidal. Este último es muy rico en nutrientes y agua, que le confieren su consistencia.

EPIDERMIS: Está constituida por las células más superficiales de la piel. Por estar en contacto directo con el medio ambiente, son las células responsables de proteger al cuerpo de los agentes físico-químicos o biológicos contribuyendo a mantener la salud cutánea como también la del propio organismo. Estudiando la anatomía de la piel observamos a nivel microscópico que la epidermis es un epitelio multiestratificado, formado por varios estratos de células achatadas (epitelio pavimentoso)  y superpuestas. La capa celular más interna se denomina epitelio germinativo y está formada por células que se multiplican en forma continua, logrando general nuevas células que van desplazando las mas envejecidas hacia la superficie del cuerpo. Este proceso (envejecimiento celular) modifica la forma celular, y las células se achatan y comienzan a producir una sustancia proteica, resistente e impermeable llamada queratina. Las células más superficiales conteniendo en su interior queratina, mueren y pasan a constituir un revestimiento resistente, impermeable al agua, conocido como “capa cornea”.
Dentro de la anatomía de la piel hay que tener en cuenta que en las áreas de la piel provistas de pelo (vello o cabellos) existen terminaciones nerviosas específicas en los folículos capilares y otras llamadas terminales o receptores de Ruffini. Las primeras están constituidas por axones que rodean el folículo piloso y receptan las fuerzas mecánicas aplicadas al vello. Las terminales de Ruffini, tienen una forma arborizada y son receptores térmicos (frío-calor).

Tanto en la piel desprovista de folículos pilosos como aquellas áreas que contienen pelos se encuentran distintos tipos de receptores: a) Corpúsculos de Paccini: tienen la función de captar los estímulos táctiles y están formados por una fibra nerviosa cuya porción terminal, sin mielina, está envuelta por varias capas celulares de sustentación. Cada capa tiene la capacidad de captar la aplicación de presión, que es trasmitida a capas más profundas hasta llegar a los centros nerviosos correspondientes. b) Discos de Merkel: tienen la capacidad de receptar estímulos táctiles y de presión local. Una fibra aferente neuronal está ramificada con varios discos terminales. Estos discos están englobados en una célula especializada, cuya superficie distal se fija a las células epidérmicas a través de una prolongación de su protoplasma. De esta manera los movimientos de presión y tracción sobre la epidermis desencadenan el estímulo, que es trasmitido a los centros nerviosos. c) Terminaciones nerviosas libres: que son sensibles a los estímulos mecánicos, térmicos y dolorosos. Están formadas por un axón, ramificado y envuelto por células de Schwann, siendo a su vez cubierto por una membrana basal. d) Corpúsculos de Meissner: eminentemente táctiles. Se encuentran en las áreas sin pelos, como lo es la cara palmar anterior (impresiones digitales). Están formadas por un axón mielínico, cuyas ramificaciones terminales se entrelazan con células accesorias. e) Bulbos terminales de Krause: verdaderos sensores térmicos del frío. Como lo revela la anatomía de la piel, están formados por una fibra nerviosa cuya terminación parece una punta de lanza. Se localizan en regiones limítrofes de la piel con las membranas mucosas, como la que divide la mucosa genital y labial de la piel circundante.

En la profundidad de la epidermis se encuentran unas células diferenciadas denominadas melanocitos, que producen un pigmento llamado melanina, que determina el color de la piel. Finalmente a través del estudio de la anatomía de la piel encontramos las glándulas sudoríparas y sebáceas, que se encuentran en la profundidad de la dermis aunque tengan su origen en la epidermis. Las glándulas sudoríparas drenan un compuesto acuoso, conocido como sudoración o sudor, que se compone de agua, sales minerales y un poco de urea. Las glándulas sebáceas segregan a través de los poros de la piel, un líquido espeso, de consistencia grasa, que lubrica la epidermis y el vello, resultado del sebo que producen dichas glándulas.

 


comments powered by Disqus