LAS CAIDAS

Constituyen una de las causas más comunes de accidentes. Más del 70% de las muertes por caídas ocurren en personas de más de 65 años de edad.
Para este grupo resulta la principal causa de mortalidad por accidentes. Su consecuencia más frecuente es la fractura de cadera, cuyo índice de mortalidad aumenta con la edad.      
(10/100.000 para los de 65 años).
Los principales factores de riesgo por caídas lo integran cambios fisiológicos, y los agentes ambientales.
Factores de riesgo fisiológicos: incluyen inestabilidad postural, trastornos psicomotrices, mala visión, influencia de medicamentos y drogas.


Factores de riesgo ambientales: incluyen escaleras, irregularidades del pavimento, sillas bajas o en mal estado, superficies resbaladizas, iluminación inadecuada, objetos inesperados en el camino, calzado incorrecto.
Prevención: importante a nivel institucional escolar, se basa en las medidas de seguridad ambientales, que tiene que ver con vigilancia de la arquitectura de la construcción: distribución y espacios ambientales, pisos antideslizantes, iluminación adecuada, escaleras anchas, escalones espaciosos con baja alzada, barandas de sujeción, etc. 

A nivel personal: vigilancia del equilibrio de la marcha, monitorización de las medicaciones, etc.
Las caídas también ocurren en personas jóvenes y muy especialmente en niños menores de 5 años de edad, y sus causas también están ligadas al equilibrio, las escaleras y los mobiliarios. Es de destacar el grave riesgo para los pequeños de caídas desde alturas, tanto en jardín de infantes como en los niveles pre-escolar y primer grado, (caídas desde las ventanas o escaleras o balcones), por lo que el código rector escolar específicamente establece que para esos niveles de enseñanza las aulas deben estar en planta baja (altura (0) cero). En caso que alguna actividad o circunstancia requiera la movilización o desempeño en aulas que se sitúen en niveles de alturas, específicamente se indica la construcción de rejas de protección en todos esos espacios riesgosos mencionados .

Las causas principales de las caídas suelen ser:
Pavimentos poco limpios: con agua, grasas, aceites, etc.
Suelos resbaladizos por el uso o porque han sido pulidos o encerados inadecuadamente o plastificados.
Existencia de huecos abiertos o mal protegidos: ventanas bajas, barandillas de corta altura... Utilización de elementos inadecuados para subir o alcanzar objetos a otra altura (sillas en lugar de escaleras) o subirse a escaleras con peldaños rotos, o a sillas con peldaños inestables o asientos frágiles. Mesas u otros objetos inestables al pisar sus bordes.
Para prevenir las caídas tendremos en cuenta :
Mantener el suelo lo más libre posible de obstáculos, sobre todo en las zonas de circulación y trabajo.
Evitar superficies resbaladizas. Ténganse siempre limpias. Si se encera el suelo o plastifica, (lo cual no es recomendable),  se debe utilizar cera o productos no deslizantes.
En la zona de sanitarios, mantener los pisos secos y antideslizantes. Suele convenir colocar pegatinas antideslizantes.
Las escaleras deben tener barandilla de altura no inferior a 90 cm. y disponer de pasamanos de ambas márgenes en todos sus tramos.
Proteger aquellas ventanas que se encuentren a menos de 1 metro del suelo mediante defensas apropiadas (barandillas, rejas), que impidan la caída de las personas. Los barrotes, de existir, han de estar colocados verticalmente y su separación debe ser tal que impida el paso de la cabeza de un niño pequeño.
Evitar colocar objetos que anulen o neutralicen la protección de la barandilla por reducir su altura de protección, (macetas junto a un balcón donde puedan trepar los niños).
Las puertas, balcones, ventanas que den acceso sobre zonas de riesgo de caída, deben disponer de un sistema de bloqueo que impida su apertura a los niños.
Pedir ayuda para transportar bultos voluminosos, aunque no sean pesados.
No utilizar escaleras de mano defectuosas (travesaños rotos, sistema   de bloqueo antiapertura averiado o inexistente)  El uso de escaleras  de mano debe estar prohibido a los niños.
Utilizar preferentemente escaleras de mano dobles (de tijera) para trabajar o alcanzar objetos elevados. No subir hasta   que no estén totalmente abiertas o en perfecto equilibrio.
No subir a la vez más de una persona a una escalera  de mano.
Evitar utilizar sillas o muebles para alcanzar objetos altos   en vez de escaleras apropiadas.
Si se utilizan sillas, asegurarse de que su asiento es consistente   y colocar el respaldo contra la pared o estantería para impedir trabarse con él al bajar.
Fijar las estanterías firmemente a la pared.
No subir ni permitir que los niños suban sobre muebles y permanezcan en ellos de pié.


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